sábado, 24 de enero de 2009

Felicidad del disfrutar

No hay receta para la felicidad. Ésta puede germinar hasta en las condiciones más insospechadas y desfavorecidas

3 comentarios:

desde_el_jergon dijo...

LLeva un año justo, es un gran bloque de hormigón que sostiene un tramo de autovia a las afueras de la ciudad...la vinagreta ya se ha hecho un hueco por donde escapar...

desde_el_jergon dijo...

A veces no disfruto de mi felicidad, la observo como un extraño, como en esas películas en las que el prota se detiene delante de una tienda de electrodomésticos con todas las teles mirando hacia la calle y en todas dan las noticias, y en todas sale su rostro, y él se observa multiplicado dentro de cada una de las cajas, pero él está fuera de las cajas, es otro el que está dentro, otro que es él pero que no puede mirarse como él se mira ahora, ajeno al que es en ese instante, absorbido por aquel que ha sido hace tan poco. Entonces se da la vuelta lentamente y le deslumbran los focos de la cámara, gimotea, guiña, y no es esa la realidad que él ha visto, la realidad que había leído en los ojos del otro que nunca ha dejado de ser él... Cae al suelo y, supongo, todo se funde en negro.

Fernando dijo...

nos vamos quedando solo, tú en tu jergon y yo en mi luna de noche. pero no importa, seguimos con vida, y en contacto. besos y mejórate!!!