sábado, 13 de diciembre de 2008

Personae laertio

Ya es demasiado, no quiero resistirlo más. Demasiadas carreras a la farmacia para comprarme el sueño, para hacer que tiemble a poquito a poco. No. No quieres ver, o tal vez sí. Igual lo has premeditado todo contra mí. Pero llegará a ser tarde, un día. No podrás lamentarte. Seguro. Sabes que no hay cielo ni infierno adonde volvamos a vernos; yo sólo espero ser un bonito gusano. Tú, ay tú, sé que no esperas nada, por lo menos la mayor parte del día. Tal vez en la noche, durante cinco minutos, tengo la impresión de que crees que queda algo bonito que hacer. Eso sí, Siempre y cuando no tengamos la desgracia de ver la farmacia cerrada. Porque entonces se ha jodido la noche, el sueño y su puta madre. Por mi parte, abandono la fiesta, todo está preparado, para empezar la cama está bien hecha y no me pienso levantar....

Pequeñito homenaje a Don Josele Santiago, de quien hay seguidoras fieles aquí, para homenajear a un rincón, turbado, de mis recuerdos. Ese rincón que sólo vive de noche, cuando duele la cabeza y las moscas dicen eso de: tienes los ojos perdidos. Ay porqué cuesta tanto descansar.

3 comentarios:

Ana*i* dijo...

Josele camina por Madrid esta noche y mañana, creo que en el ""teatro maravilla""(me encanta el sonido de este nombre).
Lo acabo de escuchar con voz dormida en la radio, me parece que lo han despertado para hacerle una entrevista. Realmente no ha merecido la pena que lo despierten, y él lo sabía. Mientras lo escuchaba aparecía su imagen, café en mano, tirado en sofá y con esa barriga de nueva adquisición (tras nueva vida) asomando entre los botones de la camisa a cuadros.
Pero...esa voz sigue ahí, taciturna y rota.

Fernando dijo...

Sí, sale de paseo por madrid, pero cruzarse en su camino cuesta lo que yo no puedo pagar, y, después del frío de las tardes no queda más que buscarse la estufa. El sonido de sus discos está muy bien, al menos hasta que llegue el momento en que no decida entre comer o pasear por teatros.¿quién camina por córdoba?

desde_el_jergon dijo...

Así que puedo, me arreglo
y me acerco a un entierro.

Nunca sé si es mi deber,
yo cumplo y voy.

No sin cierto placer
he resuelto no saber.

Gente limpia, educá,
mucha gente, qué pesadez.

Y yo embriagao, enajenao,
de verme a ustedes abrazao.

Y todo va fetén,
sin nos ponemos muy juntos.

Ustedes no me ven,
yo no pregunto.

Y, no sin cierto enloquecer,
paro el tiempo.

Donde nadie sabe qué hacer,
llegó el momento.

Mar de abrazos, lluvia de amor,
alegría del pescador.

Y el silencio aquí
escucha y habla el perfume.

Os acerca a mí
y nos une.

Ladra, ladrido de perro,
ladra lejos.

Soy el ladrón de este entierro,
ladra, viejo.