"La belleza no es locura
aunque yo esté rodeado
de mis errores y mis miserias"
Continuamente me acerco a la oficina, pego mi cara a los opacos cristales que dan al vestíbulo. Intento ver algo, reconocer a alguien. De la semana pasada sé que Juan no me reconoce, o tal vez no me vio; pensaba invitarlo una vez más a la jornada de golf. No veo a nadie. Vuelvo a casa por el descampado que rodea la oficina. Me descubro hablando solo. La puerta no se abre, maldita llave. Por cierto, alguien debe estar en problemas, la policia está en la puerta del edificio, acampados detrás de sus coches, como esperando un tiroteo. Es entonces, qué digo entonces. Fue hace varios meses. Ya había recibido amenazas de muerte, dicen que de mi puño y letra. Tengo las manos atadas a la espalda. Alguien se han creido que soy. Pero yo no acierto a decirles la verdad.
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1 comentario:
Alguien llama a la puerta, no le abras, ya lo saben todo y van a por ti.Sé que eres flaco de memoria y que mientes de pena pero alguna excusa tendrás que darles.Yo no puedo ser tu coartada esta noche porque también tengo de qué esconderme.
Ah, con el follón se me olvidaba, devuélveme mi súper-disco-chino.
DISCO-DISCO-DISCO-DISCO-CHINO-CHINO-CHINO-CHINO-CHI-NO-FILIPINO
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