Criaturas de la noche, yo os imploro, venid a ver cómo lucen las entrañas de las cosas que se esconden!. Cerrad los bares, dejad las copas, buscad un ratito caliente, buscad una compañia decente que os ame sin poneros condiciones. A todos los que una y otra vez fracasan y aun así no pierden su potencia, venid, a todos los que sienten un momento el dolor de los riñones, venid; venid los que lloráis como los "niños del último banco", venid los que amais y sois amados, los que respetais y pedis respeto. Todos los que os escondeis de algún miedo, este es vuestro sitio. Los humildes, los que no pretenden nada, y aun así lo encuentran, somos amigos.
"Yo denuncio a toda la gente
que ignora la otra mitad,
la mitad irredimible
que levanta sus montes de cemento
donde laten los corazones
de los animalitos que se olvidan
y donde caeremos todos
en la última fiesta de los taladros" F.G.L.
Este es mi particular aullido, y no lo repetiré, mi última invitación al viaje. Que no lo reproche nadie, que apenas me quedan fuerzas para responderle. Ay!
Qué dice la profunda medianoche? venid, escuchad como susurra: "Porque gracias a tí me mantengo firme, oh poesía, pequeño pueblo en armas contra la soledad". Gracias señor Egea, muchas gracias por su invitación. Yo añadiría además una persona, que, aun en su silencio, está presente en todas mis soledades. Sus ojos saben que me refiero a ella.
miércoles, 26 de noviembre de 2008
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